La Inteligencia Artificial Generativa (IAG) puede fortalecer los procesos de toma de decisiones estratégicas en educación al actuar como un mediador cognitivo que amplía las capacidades de análisis y deliberación de los equipos directivos. Esta es la principal conclusión de un estudio cuasi-experimental realizado con estudiantes de un programa de Magíster en Liderazgo Educativo, quienes resolvieron un caso complejo de colaboración inter-escolar bajo condiciones de uso y no uso de IAG.
A partir del análisis de las conversaciones de los grupos de trabajo mediante ATLAS.ti, se identificaron diferencias relevantes en los procesos de razonamiento desarrollados por los equipos. Los grupos que utilizaron IAG generaron un mayor número de alternativas, desarrollaron procesos más robustos de justificación estratégica y exhibieron procesos de deliberación más articulados que aquellos
observados en los grupos de comparación.
Los resultados muestran que la IAG no sustituye el juicio profesional, sino que favorece procesos de evaluación crítica, contextualización y deliberación que permiten integrar las recomendaciones generadas por la tecnología con el conocimiento experto de los participantes. Su
principal aporte no radica en automatizar decisiones, sino en enriquecer la calidad del análisis que las sustenta. Estos hallazgos sugieren la necesidad de avanzar hacia modelos de formación directiva que incorporen la IAG como herramienta de apoyo al razonamiento estratégico, promoviendo un uso crítico y responsable orientado a fortalecer la toma de decisiones en contextos educativos complejos.