El objetivo de este documento es analizar los desafíos críticos de la profesión docente en Chile, específicamente el déficit, la rotación y la retención, para proponer recomendaciones que fortalezcan la política pública educativa.
El informe advierte sobre un déficit proyectado de más de 32,000 docentes para 2030, agravado por una alta rotación, especialmente en contextos vulnerables y durante los primeros años de ejercicio. En conclusión, se proponen cuatro ejes estratégicos: mejorar las condiciones laborales y salariales para aumentar la retención, fortalecer la formación inicial y los programas de atracción de talento, potenciar el liderazgo directivo para mejorar el clima escolar y robustecer el sistema de inducción y mentorías para profesores noveles, asegurando así la sostenibilidad y calidad del sistema educativo.