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Facultad de Educación UDD tituló a una nueva generación de Profesores y Educadores UDD

En una ceremonia realizada en el Aula Magna, 88 egresados de Pedagogía en Educación Básica con mención en Inglés, Pedagogía en Educación de Párvulos y el Programa de Formación Pedagógica recibieron su título profesional. El decano Eugenio Guzmán los invitó a asumir la educación como una tradición que se hereda y se renueva, y a integrar la inteligencia artificial como herramienta de inclusión sin perder el vínculo humano que define la enseñanza.

La Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo celebró el pasado martes 13 de octubre, la ceremonia de titulación de una nueva generación de Profesores y Educadores UDD. En la instancia, egresados de las carreras de Pedagogía en Educación Básica con mención en Inglés, Pedagogía en Educación de Párvulos y del Programa de Formación Pedagógica recibieron su título profesional, acompañados por sus familias, académicos y autoridades universitarias.

La ceremonia fue presidida por el rector de la UDD, Federico Valdés; el decano de la Facultad de Educación, Eugenio Guzmán, y el vicedecano, Mauricio Bravo. Participaron también las directoras de carrera Victoria Varas, de Pedagogía en Educación Básica con mención en Inglés; María Luisa Salazar, de Pedagogía en Educación de Párvulos, y Trinidad Ríos, del Programa de Formación Pedagógica, quienes junto a las autoridades hicieron entrega de los diplomas.

En su discurso, el decano Eugenio Guzmán destacó que la ceremonia marca «la incorporación de una nueva generación de educadores que enfrentarán el desafío profesional y ético de perfeccionar la realidad educativa de nuestro país», y valoró que este hito coincida con el reconocimiento de la UDD como universidad de excelencia por parte del Consejo Nacional de Educación, «resultado del esfuerzo de más de 30 años».

El decano también dedicó parte central de su intervención a la inteligencia artificial, que definió como «una herramienta de inclusión poderosa. Pero en ningún caso reemplaza al profesor: le devuelve tiempo y le da medios para enseñar a cada uno de los niños de acuerdo a lo que es», afirmó. Sin embargo, llamó a la prudencia: «Estas herramientas se equivocan, y a veces con frecuencia. Enseñar a sus estudiantes a preguntar, contrastar y dudar con método será tan importante como enseñarles a usarlas». Y agregó: «Un programa puede explicar una fracción cien veces sin cansarse. Solo un maestro advierte que ese niño que no aprende es porque está triste».

Para cerrar, Guzmán recordó a los nuevos profesionales que su título «no marca el fin de su aprendizaje, sino el comienzo de una vida dedicada a la mejora constante». «Son herederos de una tradición y, al mismo tiempo, los llamados a renovarla. Reciban esta herencia con gratitud y enriquézcanla con las herramientas que poseen», concluyó.

Durante la ceremonia, el rector Federico Valdés entregó el Premio Universidad del Desarrollo, distinción que la universidad otorga al mejor alumno de la promoción de cada carrera. En Pedagogía en Educación Básica con mención en Inglés, el reconocimiento fue para Eleonora Parra. En Pedagogía en Educación de Párvulos fueron distinguidas Javiera Haddad, de la mención en Inglés, y Sofía Constante, de la mención en Aprendizaje al Aire Libre. En el Programa de Formación Pedagógica, el premio recayó en Cristian Esther Díaz.

«La vocación también se contagia»

En representación de los titulados, Sofía Constante, educadora de párvulos y mejor alumna de su mención, dirigió unas palabras a sus compañeros. En su discurso destacó la diversidad de experiencias formativas que marcaron su paso por la universidad: «Muchos de nosotros tuvimos la oportunidad de acercarnos a comunidades diversas, a establecimientos con distintas características y realidades, e incluso a experiencias rurales e internacionales que nos ayudaron a comprender que la educación no ocurre de una sola manera ni en un único lugar».

La titulada también valoró la preparación recibida al momento de enfrentar el mundo laboral: «Al comenzar a trabajar, comprobé que nuestra formación nos preparó para desenvolvernos con seguridad, criterio y vocación». Y dedicó un reconocimiento especial a sus formadores: «Nuestros profesores no solo nos entregaron conocimientos; día a día nos mostraron, desde su propia experiencia, lo que significa ejercer el rol docente con compromiso. Porque la vocación también se contagia».

Finalmente, invitó a sus compañeros a no perder la curiosidad con que iniciaron su formación: «Que recordemos siempre que detrás de cada planificación, cada contenido y cada objetivo existen personas que confían en nosotros y que merecen encontrarse con profesores y educadores comprometidos, preparados y profundamente humanos».

Revive la ceremonia aquí: