En una ceremonia realizada en el campus RESB de la UDD, el libro de Andrés Kalawski e ilustrado por Catalina Mekis fue reconocido como el mejor libro para primeros lectores en la cuarta edición del premio que lleva el nombre de la gran autora chilena de literatura infantil.
Con la presencia de autores, ilustradores, académicos y representantes del mundo editorial, la Facultad de Educación de la UDD celebró la ceremonia de premiación de la cuarta edición de la Medalla María Luisa Silva, reconocimiento que cada año distingue a los mejores libros dirigidos a niños y niñas que comienzan a leer de manera autónoma. El evento fue organizado junto a la plataforma A Buen Libro, La Otra Lij, IBBY Chile y Fundación Palabra.
El primer lugar fue otorgado a «Lo pasé mal y no aprendí nada», obra escrita por Andrés Kalawski, ilustrada por Catalina Mekis y publicada por la editorial Planeta Lector.
Montserrat Cubillos, coordinadora de la Medalla María Luisa Silva, explicó los criterios que llevaron al jurado a reconocer esta obra: «El libro destaca por su narración con una voz infantil muy bien lograda, utilizando un vocabulario y una sintaxis especialmente adecuados para los primeros lectores. A ello se suman ilustraciones que combinan diversas técnicas y acompañan de manera armónica el relato, enriqueciendo la experiencia de lectura».
Cubillos también destacó el crecimiento histórico que tuvo el concurso en esta edición: «En esta convocatoria 2026 recibimos más postulantes que ningún año anterior, que fueron evaluados exhaustivamente por nuestro jurado. Esto refleja un crecimiento sostenido de la convocatoria y un mayor foco en libros dirigidos a niños y niñas que comienzan a leer de manera independiente».
Andrés Kalawski compartió el origen de la historia y el proceso creativo detrás del libro ganador. «El primer desafío era escribir una historia que hablara de lo que ocurre cuando uno va a la playa, pero la verdadera experiencia, lo que uno realmente ve. No lo idealizado, sino que también la basura, los restos de cosas. Queríamos trabajar integrando las cosas que ven los niños. Encuentran lo que encuentran», relató el escritor, quien también describió la exigencia del proceso de escritura: «Trabajamos mucho ordenando, aclarando y destilando las ideas».
Por su parte, la ilustradora Catalina Mekis contó cómo concibió el universo gráfico de la obra. «Esta historia habla de un niño mañoso, con el que cuesta conectarse. Pero logré engancharme y a partir de este texto fuimos creando la visualidad del libro: usar materiales escolares, las cosas que los niños usan día a día, imitar el estilo del diario mural», explicó. «Fue muy interesante y entretenido armar este libro», agregó Mekis, cuyas ilustraciones fueron especialmente valoradas por el jurado por la coherencia con que acompañan el relato.
La medalla lleva el nombre de la reconocida autora chilena María Luisa Silva como homenaje a su obra y a su significativo aporte al desarrollo de la literatura infantil en el país. Los ganadores de versiones anteriores del premio pueden revisarse en aquí.