La conferencia educativa organizada en conjunto entre ambas instituciones reunió docentes y directivos en torno a uno de los desafíos más urgentes de los sistemas educativos contemporáneos. El vicedecano Mauricio Bravo llamó a superar la falsa dicotomía entre exigencia y bienestar, mientras la académica Gilda Bilbao expuso sobre las condiciones que sostienen la salud docente.
Con la participación de especialistas nacionales e internacionales, la Facultad de Educación de la UDD y el Clúster Chile 2 de Cognita realizaron este lunes 18 de mayo, la Conferencia Educativa «Excelencia académica y bienestar: desafíos para una educación de alto desempeño sostenible».
El encuentro convocó a rectores, directivos y docentes bajo una pregunta que organiza un debate cada vez más urgente en la educación escolar: ¿cómo pueden los colegios sostener altos estándares de aprendizaje asegurando, al mismo tiempo, el bienestar y el desarrollo integral de estudiantes y docentes?
La jornada fue inaugurada por el vicedecano de la Facultad de Educación UDD, Mauricio Bravo, quien fijó el marco conceptual del encuentro con un mensaje que recorrió toda la jornada. En su discurso de apertura, el vicedecano reconoció que los últimos años han traído estándares más exigentes, nuevas formas de evaluación y mayor presión por los resultados académicos, pero advirtió que este avance ha generado tensiones evidentes tanto en estudiantes como en docentes.
«Durante mucho tiempo se instaló una falsa dicotomía entre excelencia y bienestar, como si exigir más implicara necesariamente generar desgaste o sufrimiento», señaló el vicedecano, para luego argumentar que la evidencia internacional apunta en una dirección opuesta: los sistemas educativos más exitosos son precisamente aquellos capaces de combinar alto desempeño académico con relaciones humanas saludables, sentido de pertenencia y bienestar socioemocional.
El vicedecano cerró su intervención con una proyección sobre el desafío mayor que enfrenta la educación del siglo XXI: «no será elegir entre excelencia o bienestar, sino aprender a construir sistemas educativos capaces de integrar ambas dimensiones de manera armónica, sostenible y profundamente humana».
Por su parte, la académica Gilda Bilbao abordó el bienestar docente como una condición estructural para la excelencia educativa. Su exposición se centró en tres ejes: la carga laboral que enfrentan los profesores en contextos de alta exigencia, el fenómeno del burnout y la sostenibilidad del trabajo docente en el tiempo, y las condiciones organizacionales que permiten, o impiden, la innovación pedagógica genuina.
La intervención de Bilbao puso en evidencia que el bienestar de los profesores no es un tema periférico al debate sobre calidad educativa, sino uno de sus pilares fundamentales: difícilmente un docente desgastado puede sostener la creatividad, el acompañamiento socioemocional y el rigor pedagógico que las escuelas de alto desempeño requieren.
La conferencia se estructuró en torno a keynotes, paneles y una mesa de síntesis que reunió a investigadores, rectoras y docentes del Colegio Dunalastair para dialogar sobre cómo construir modelos educativos que integren bienestar y excelencia. También participaron los expertos Santiago Rincón y Jorge Varela, este último presentando índices vinculados al bienestar docente desde la investigación empírica. En formato en línea, se sumó el reconocido investigador internacional Andy Hargreaves, quien abordó la paradoja de la excelencia académica en sistemas educativos de alto desempeño a nivel global.