“Es algo que está encima de la mesa hace muchas décadas y que hemos considerado muy poco como país en nuestras políticas educativas”, reconoció ayer el ministro de Educación, Nicolás Cataldo (PC), sobre las brechas de rendimiento entre establecimientos públicos y particulares pagados, que nuevamente se evidenciaron ayer con la publicación de los resultados de la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES).
El secretario de Estado encabezó la presentación de los puntajes promedio junto al Demre —a cargo del proceso de admisión—, los que arrojaron que en Matemática 1 el promedio fue de 631; en Matemática 2, 424; Lenguaje, 609; Historia, 510; y Ciencias, 473.
Así, el promedio entre Lectura y Matemática es de 620, el más alto desde 2022, fecha de inicio de la aplicación de la PAES (601 y 610, previamente).
Pero al comparar las brechas entre alumnos de colegios municipales y particulares en los exámenes obligatorios, se observa un nulo avance durante el período del Presidente Gabriel Boric. En el debut de la prueba con estas características (noviembre de 2022), la diferencia en M1 fue de 171,7 y en Lectura, 137,8. Ahora, en el último proceso de esta administración, llegó a 192,5 y de 139,3, respectivamente.
No obstante, los análisis que suelen realizar distintas universidades se vieron mermados por la nueva restricción impulsada por el Mineduc, mediante el Comité Técnico de Acceso del Subsistema Universitario, en virtud de la cual los estudiantes tuvieron que firmar un “consentimiento expreso” para que sus datos fueran entregados a las instituciones.
(…) Mauricio Bravo, vicedecano de Educación de la U. del Desarrollo, plantea que “los resultados de la PAES confirman que la brecha por nivel socioeconómico sigue siendo el principal factor explicativo del desempeño, lo que evidencia que el sistema aún no compensa las desigualdades de origen”.
