Invitada por la carrera de Diseño, la directora de Pedagogía en Educación de Párvulos, María Luisa Salazar, dictó una charla sobre Aprendizaje al Aire Libre a los estudiantes del Taller de Espacios y Objetos II. Ellos deberán diseñar, como examen del curso, pabellones educativos en espacios exteriores pensados para toda la familia.
¿Qué condiciones debe tener un espacio para que en él se aprenda? Con esa pregunta como punto de partida, los estudiantes de 2º año de Diseño UDD, mención Diseño de Espacios y Objetos, participaron en una charla sobre Aprendizaje al Aire Libre (AAL) dictada por María Luisa Salazar, directora de Pedagogía en Educación de Párvulos de la Facultad de Educación UDD.
La actividad se enmarca en el examen del Taller de Espacios y Objetos II. En él, las tres secciones del curso deberán proponer un «Pabellón Educativo», es decir, una estructura ligera y generalmente temporal, ubicada en un espacio abierto y diseñada para albergar exposiciones, eventos o servir de espacio experimental. Cada sección definirá un emplazamiento específico. El desafío va más allá de lo estrictamente pedagógico, porque los pabellones deben pensarse para el público general, incluida la familia completa, y no solo para un rango etario determinado.






La charla realizada por María Luisa Salazar buscó que los estudiantes conocieran el enfoque del aprendizaje al aire libro y pudieran incorporar recursos pedagógicos a sus proyectos. Al mismo tiempo, quiso aportar a los profesores de cada sección nuevas perspectivas para darle al encargo un enfoque más concreto y distintivo.
Del marco teórico a los referentes
La exposición comenzó con un marco de contexto sobre los principios del AAL, sus beneficios y las principales teorías que respaldan su implementación. Salazar destacó la importancia de la relación de niños y niñas con el ambiente. También explicó el concepto de affordances, que se refiere a las múltiples posibilidades de acción que ofrece un espacio, y el aprendizaje situado, que permite a quien aprende conectarse de manera significativa con su propio entorno.
«Un espacio nunca es neutro: invita a moverse, a explorar, a detenerse o a encontrarse con otros. Cuando diseñamos pensando en esas posibilidades de acción, el entorno se transforma en un aliado del aprendizaje. Por eso nos parece tan valioso que futuros diseñadores incorporen esta mirada desde su formación», señaló María Luisa.
Luego se revisaron estrategias concretas y ejemplos variados de diseño de espacios para el AAL. Se presentaron iniciativas que intervienen contextos educativos y urbanos y que forman parte de la Red de Educación al Aire Libre, liderada por la Facultad de Educación UDD. Entre ellas estuvieron Patio Vivo, Fundación Mi Parque, el programa Naturalizar de Fundación Ilumina, el Jardín Infantil Masai y el Jardín Ombú. La charla cerró con experiencias internacionales que ampliaron el repertorio de referentes de los estudiantes para el diseño de sus pabellones.
«La Red de Educación al Aire Libre reúne a personas e instituciones convencidas de que el entorno puede transformar la manera en que aprendemos. Que el Diseño se sume a esa conversación abre caminos muy potentes para llevar estas experiencias a más niños, niñas y familias», concluyó la directora.