Detrás de cada nueva faena, sistema eléctrico, data center, obra de infraestructura o proceso automatizado existe una condición común: contar con profesionales y técnicos capaces de diseñarlos, implementarlos, operarlos y adaptarse a tecnologías en permanente transformación.
Las ingenierías ocupan un lugar central en ese escenario. Ingeniería Civil, Eléctrica, Mecánica, Industrial, Minas, Automatización, Informática y Telecomunicaciones están directamente vinculadas con algunos de los sectores estratégicos para el país. Pero no son las únicas. El envejecimiento de la población aumentará las necesidades de profesionales de la salud; el sistema educacional requerirá docentes capaces de formar a las nuevas generaciones; y los grandes proyectos productivos necesitarán técnicos especializados tanto como profesionales universitarios. El desafío, por tanto, no es solo identificar qué carreras tendrán mayor demanda, sino qué capital humano necesita Chile para sostener su desarrollo.
(…) Educación: formar a quienes formarán el desarrollo
La educación aparece como una pieza menos visible, pero estructural. En 2026, la matrícula de primer año del área de Educación cayó 12,3%, hasta 11.732 estudiantes, en momentos en que el Ministerio de Educación proyecta un déficit superior a 33 mil docentes hacia 2030. Mauricio Bravo, vicedecano de la Facultad de Educación de la UDD, advierte que serán especialmente estratégicas las pedagogías en Matemática, Ciencias y Tecnología si Chile quiere formar más capital humano en ingeniería y áreas STEM. Pero agrega que el desafío es transversal: «Todos los profesores deben desarrollar competencias tecnológicas y de inteligencia artificial, porque estas herramientas están transformando la manera en que los estudiantes aprenden y acceden al conocimiento». La disminución del ingreso a pedagogía, añade, puede profundizar el déficit docente, aumentar las clases impartidas por profesores sin la especialidad idónea y ampliar las brechas territoriales. «Si queremos formar más ingenieros, científicos y especialistas en tecnología, primero necesitamos buenos profesores que desarrollen esas capacidades desde la escuela. Atraer talento a pedagogía y formar docentes preparados para enseñar en tiempos de IA es también una política estratégica de desarrollo y capital humano para el país».