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El Mercurio | Mauricio Bravo se refiere a plan del Gobierno para ajustar “sobredotación” de SLEP

Mientras el Gobierno impulsa un nuevo aplazamiento en la implementación de los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP) hasta 2040, el Ministerio de Educación (Mineduc) también busca abordar un foco que considera clave en el sistema: la sobredotación de personal (profesores, asistentes de la enseñanza y administrativos).

Un ejemplo de esta situación es el SLEP Santiago Centro, que se hizo cargo de 43 establecimientos de la comuna a inicios de este año. En abril, su directora ejecutiva, Paulina Retamales, afirmó que, de acuerdo con el plan lectivo, requerían cubrir 31 mil horas de clases, pero estaban pagando cerca de 94 mil horas, que recibió al momento del traspaso.

Tras años en que varios servicios han requerido inyecciones extraordinarias de recursos para cubrir sus déficits, el Gobierno sostiene que la principal dificultad radica en problemas de gestión, especialmente en la sobredotación de personal, y no en la falta de financiamiento. Por ello, la Dirección de Educación Pública (DEP) trabaja junto a la cartera en un plan para ajustar las dotaciones a las necesidades reales de cada zona, según plantean.

Así, el Mineduc ve el ajuste de dotaciones como un eje explícito de los Planes Anuales Locales (PAL), el principal instrumento de gestión de cada SLEP. La idea es que estos planes identifiquen las necesidades reales de personal de cada establecimiento y definan las adecuaciones de las plantas, incluyendo los cargos que deban ser desvinculados para ajustarse a la demanda efectiva.

Como parte de ese proceso, la Secretaría de Estado también encargó al Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE) de la U. de Chile un estudio para dimensionar la sobredotación existente en los SLEP y entregar criterios técnicos para su corrección, el cual se encuentra en desarrollo y estaría listo en septiembre.

(…) A juicio de Mauricio Bravo, vicedecano de Educación en la U. del Desarrollo, “no podemos olvidar la alta relevancia que tiene el docente en el proceso de enseñanza-aprendizaje y, por tanto, los directores ejecutivos de los SLEP tienen la responsabilidad de gestionar adecuadamente sus dotaciones a las necesidades reales del servicio. Esa es una condición básica para que la nueva educación pública sea sostenible y entregue un servicio con calidad y equidad”.