Mauricio Bravo expuso junto al decano de Educación UC, Alejandro Carrasco, y el ex ministro de Educación, Harald Beyer, en un panel organizado por el Centro de Políticas Públicas, la Escuela de Gobierno y la Facultad de Educación de la UC.
El vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, Mauricio Bravo, participó en el panel de conversación «¿Qué hacemos con el Sistema de Admisión Escolar? Una discusión con evidencia», instancia organizada en el marco del ciclo «Transformar Chile desde la UC». El encuentro fue organizado por el Centro de Políticas Públicas UC, la Escuela de Gobierno UC y la Facultad de Educación UC, y contó con la participación de Alejandro Carrasco, decano de la Facultad de Educación UC, y Harald Beyer, ex ministro de Educación. La conversación fue moderada por Verónica Cabezas, directora ejecutiva de Elige Educar.
El panel reunió a dos de los integrantes de la Mesa Técnica que trabajó durante 2025 en propuestas de mejora al SAE (Bravo y Carrasco), para analizar el proyecto de ley del Gobierno que crea el mecanismo de «Elección Mutua», una vía paralela de admisión para establecimientos con alta demanda.
Durante su intervención, el vicedecano recordó que integró el grupo minoritario de la Mesa Técnica que consideró legítimo que los establecimientos pudieran desarrollar procesos propios de admisión, siempre que fueran objetivos, previamente informados, fiscalizables y no discriminatorios, y sostuvo que el proyecto actual «se acerca más» a esa posición que a la de la mayoría de la instancia.
Bravo presentó cifras de la admisión 2026: el 30% de los establecimientos presentó sobredemanda en al menos un nivel, concentrando el 55% de las primeras preferencias (261.252 postulaciones) con un déficit de 167.430 cupos. Según explicó, el 81% de quienes postularon a esos establecimientos no cumplía ningún criterio de prioridad, proporción que en primero medio llega a nueve de cada diez postulantes. Citó también una encuesta nacional UDD a 959 apoderados, en la que el 76% señaló que el SAE limita la elección efectiva de las familias y un 90% respaldó la realización de entrevistas o encuentros informativos con los establecimientos.
«Es un cambio de modelo en los criterios de asignación y un perfeccionamiento de la arquitectura institucional, porque conserva la plataforma única, la transparencia y la supervisión estatal, mientras incorpora autonomía regulada, mérito y diversidad de proyectos», señaló Mauricio Bravo.
Bravo planteó cinco condiciones para que un criterio de selección aplicado por un establecimiento sea legítimo —vinculación con el proyecto educativo, conocimiento previo, verificabilidad, aplicación uniforme y posibilidad de fiscalización— y propuso reemplazar las entrevistas individuales por encuentros o diálogos grupales entre familias y establecimientos. Respecto de las cuotas de inclusión del proyecto (20% para estudiantes prioritarios SEP y 10% para estudiantes con necesidades educativas especiales), las calificó como un resguardo necesario pero no suficiente, y llamó a complementarlas con financiamiento, fortalecimiento del Programa de Integración Escolar y un sistema permanente de monitoreo de la composición social y académica de los colegios.
Consultado sobre el único ajuste que introduciría al proyecto en su forma actual, el vicedecano señaló que reemplazaría las entrevistas individuales por encuentros grupales y eliminaría la distancia o la comuna como criterio de priorización, manteniendo la Elección Mutua, el reconocimiento del mérito, las cuotas de inclusión y la plataforma única de postulación.
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