El primer análisis longitudinal nacional sobre trayectorias de docentes técnico-profesionales entre 2015 y 2024 muestra que el tipo de contrato, la antigüedad en el establecimiento y la ubicación geográfica son los principales determinantes de la estabilidad laboral en este sector.
Un estudio publicado por los académicos Mauricio Bravo y Armando Rojas de la Facultad de Educación UDD en el Journal of Vocational Education & Training analiza las trayectorias de los docentes de la educación técnico-profesional (TP) en Chile a lo largo de una década. Utilizando registros administrativos del Ministerio de Educación y modelos estadísticos, los autores identifican qué factores promueven la permanencia y cuáles la movilizan o alejan del sistema, ofreciendo evidencia inédita para el diseño de políticas docentes en este sector.
Chile cuenta con aproximadamente 936 establecimientos TP, que atienden a cerca de un tercio de los estudiantes de enseñanza media, en su mayoría provenientes de contextos socioeconómicos vulnerables. El sistema depende de alrededor de 16.604 docentes, muchos de los cuales ingresan a la docencia como segunda carrera, después de desarrollarse en el sector productivo, y con frecuencia obtienen su título pedagógico mientras ya ejercen.
Entre los principales hallazgos, el estudio muestra que el contrato es decisivo. Los docentes con contrato indefinido tienen una probabilidad de rotación hasta 15 veces menor que quienes tienen contratos temporales. La estabilidad contractual es el predictor más potente de retención en el sistema. En segundo lugar existe un efecto pandemia, en el que durante los años 2020–2021, la rotación y el abandono docente disminuyeron de forma marcada, probablemente por la incertidumbre laboral. Tras el período pandémico, ambos indicadores retornaron a niveles previos.
En tercer lugar, los docentes en zonas rurales y en las macrozonas norte y sur presentan menores tasas de rotación, posiblemente por menor disponibilidad de alternativas laborales o lazos más profundos con sus comunidades. Asimismo, los docentes en establecimientos de mayor vulnerabilidad socioeconómica tienen menor probabilidad de rotar, sugiriendo un fuerte compromiso social hacia los estudiantes que más lo necesitan. Y por último, otro factor clave son las brechas de género. Los docentes hombres presentan una probabilidad de rotación y abandono mayor que las mujeres, lo que podría vincularse a mayores oportunidades laborales externas en sectores técnicos como el industrial.
«Lo que más nos sorprendió fue constatar que los docentes en los establecimientos más vulnerables son los que menos rotan. Eso habla de una vocación muy profunda y de un vínculo genuino con las comunidades educativas que sirven. Pero también nos obliga a preguntarnos si esas escuelas tienen las condiciones para sostener ese compromiso en el tiempo”, señala el vicedecano de Educación UDD, Mauricio Bravo.
El estudio concluye que las principales reformas implementadas en Chile durante el período analizado, como la Ley de Desarrollo Profesional Docente (2016) y la creación de los Servicios Locales de Educación (2017), no han generado cambios sustantivos en la movilidad de los docentes TP, en parte porque no modificaron de fondo los mecanismos de contratación, estabilidad ni las condiciones laborales específicas de este sector.
Los autores plantean que fortalecer las vías hacia contratos permanentes, ampliar el acompañamiento a los docentes en etapas tempranas de su carrera e introducir incentivos para trabajar en contextos desafiantes son medidas que podrían mejorar de forma efectiva la retención.
«Este es el primer análisis longitudinal a escala nacional sobre las trayectorias de los docentes TP en Chile. Tener diez años de datos nos permite ver con claridad que el tipo de contrato y la antigüedad en el establecimiento son mucho más determinantes que variables del contexto escolar, como el rendimiento académico o el clima. Eso tiene implicancias directas para cómo diseñamos las políticas de personal docente en este sector”, afirmó el investigador Armando Rojas.