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Soy Chile | Mauricio Bravo abordó el aumento de violencia en colegios

La violencia escolar se ha convertido en una preocupación creciente en Chile, especialmente tras el aumento de amenazas y hechos de gravedad en establecimientos educacionales en distintas regiones del país. Un fenómeno que, según expertos, ha ido escalando en los últimos años y que refleja cambios más profundos en la sociedad. 

En conversación con En Agenda de Digital FM, Mauricio Bravo, vicedecano de la Facultad de Educación de la Universidad del Desarrollo, explicó que esta tendencia se ha intensificado especialmente después de la pandemia. “El año 2019 hubo solo nueve denuncias por uso de arma blanca en colegios, mientras que en 2024 esa cifra subió a 219. Estamos frente a un tipo de violencia distinto al de hace 10 o 20 años”, señaló. 

En este contexto, uno de los temas que se ha instalado en el debate público es la implementación de pórticos detectores de metales en los establecimientos educacionales. Sobre esto, Bravo planteó que se trata de una herramienta que puede ser útil, pero sólo en ciertos escenarios. “En colegios con mayor nivel de riesgo puede ser necesario como medida disuasiva, pero no es una solución general. El problema es complejo y multifactorial”, afirmó. 

El académico enfatizó que la violencia escolar no puede abordarse únicamente desde el control, sino que requiere una mirada integral. “Esto debe incluir salud mental, mediación escolar, prevención del bullying y del ciberacoso. No podemos pensar que un detector de metales va a resolver todo”, advirtió. Asimismo, explicó que la reciente Ley de Convivencia Escolar avanza en reconocer estos problemas y permitir ciertas herramientas de control, pero aún presenta limitaciones. “La ley está en proceso de implementación y, además, tiene un componente burocrático importante que puede dificultar su aplicación en el corto plazo”, indicó. 

Otro de los puntos críticos que abordó el especialista es la falta de recursos en los establecimientos para enfrentar estos desafíos. “Se establecen nuevas obligaciones, como contar con encargados de convivencia escolar, pero no siempre se entregan los recursos para implementarlas. Eso es un problema de diseño de política pública”, sostuvo. 

Finalmente, Bravo hizo un llamado a fortalecer el rol de todos los actores involucrados en la formación de niños y adolescentes. “La prevención pasa porque todos estemos atentos: familia, colegio y entorno. Mientras más temprano detectemos problemas, mayores serán las posibilidades de evitar situaciones graves”, concluyó.

Escucha la conversación aquí.