Testimonios

BUENAS PRÁCTICAS EN MI PRÁCTICA – PAULINE FONCK

Pauline Fonck
Pedagogía en Educación de Párvulos

 

Este semestre realicé mi práctica VI en el colegio CREE, ubicado en Cerro Navia. Es un establecimiento con altos índices de vulnerabilidad, que busca hacer un cambio en todos los niños y niñas de esa comuna. El colegio abrió sus puertas recién el año 2016, por lo que es bastante nuevo, sin embargo ya se pueden ver las grandes marcas positivas que deja en cada uno de sus estudiantes.

Haber tenido la oportunidad de hacer mi práctica en este establecimiento y seguir con ésta hasta fin de año, me ha entregado muchas herramientas para mejorar mi práctica docente. Desde el primer día me recibieron con los brazos abiertos en mi sala, las educadoras, y detrás de ellas, 28 pares de ojitos brillosos y sonrisas que iluminaron la sala.

La alegría, la vocación y las ganas que cada uno de los profesores pone en ese establecimiento es impresionante, algo que personalmente nunca había tenido la suerte de vivir.

Respecto a mis intervenciones, pude ver un avance en cada una de ellas, de forma positiva. Tanto mi supervisora UDD, como las educadoras de sala, me entregaron consejos y sugerencias para lograr sacar lo mejor de cada uno de mis niños. Tengo todas las energías y ganas para que esto siga siendo así, y mejorar cada día más, logrando ser una educadora de excelencia, capaz de entregarle las herramientas a cada uno de los niños. Considero que de esta forma, ellos podrán luego hacer de sus vidas lo que ellos decidan y no “lo que les tocó”.

Uno de mis momentos favoritos de esta práctica, fue cuando una de las niñas del curso se puso a llorar. Al preguntarle por qué estaba llorando, me dijo que por que el día siguiente (viernes) era feriado y no podía ir al colegio. Esto me sorprendió y le dije  “pero vas a poder estar en tu casa, regalonear con tu familia y despertarte tarde.” Luego la niña me contestó “si, pero no voy a poder venir a aprender y si quiero ir a la universidad, tengo que aprender.” Son frases y momentos como este, los que me hacer amar lo que estudio, tener la vocación y las ganas de que esa niña, a pesar de todas las dificultades a las que se ha visto enfrentada en su corta vida, llegue a la universidad y sea quien ella quiera ser.

BUENAS PRÁCTICAS EN MI PRÁCTICA – MAGDALENA MONTANER

Magdalena Montaner
Pedagogía en Educación de Párvulos

 

Durante mi práctica II, “Sala cuna, primer espacio Educativo”, tuve la oportunidad de trabajar en el Jardín Infantil Alfalfa de Chicureo, el cual es un establecimiento de dependencia particular. Durante esta práctica estuve acompañando a un total de veinte niños y niñas de Sala Cuna Mayor.

El establecimiento me encantó, debido a que siempre tuve el apoyo de las Educadoras colaboradoras durante mi práctica, en las intervenciones que realizaba y en aspectos de personalidad para poder llegar a ser una excelente Educadora de Párvulos, entregándome la seguridad y las herramientas necesarias para saber cómo abordar y enfrentar un primer ciclo.

Dentro de esta práctica tuve que realizar tres intervenciones totalmente distintas, las cuales me sirvieron mucho para aplicar realmente lo aprendido en la asignatura, donde destaco principalmente las simulaciones que realizábamos en clases, ya que fueron una instancia para “perder el miedo” al momento de llevar a cabo una actividad con los niños, siendo fundamental que su aprendizaje no se vea perjudicado. Por otro lado, quiero destacar que nunca estuve sola durante mi práctica, contaba con el apoyo de mis profesoras, que siempre estuvieron ahí para guiarme en mi formación profesional, aconsejándome y ayudándome en todo momento.

Espero que a lo largo de mi carrera las experiencias de las prácticas sean igual de buenas como la que realicé este semestre, ya que me interesa ser un aporte para mi país, a través de la educación que le entregamos a miles de niños, y en especial en la Educación Parvularia, que es una carrera que muchas veces no es considerada con la importancia que se debiese tener. Las prácticas, a lo largo de la formación profesional docente, creo que son una instancia clave para darse cuenta de lo que realmente sucede con la Educación en nuestro país, podemos ver cuáles son las debilidades que se encuentran dentro del aula y de qué manera podemos mejorarlas, a través de prácticas pedagógicas de excelencia.

 

Buenas prácticas en mi Práctica – Javiera Adonis

Javiera Adonis
Pedagogía en Educación de Párvulos

Desde que entré a Pedagogía en Educación de Párvulos en la UDD, he tenido un total de cuatro prácticas, cada una en diversos contextos y enfocadas en temáticas distintas. Sin duda, este semestre fue el que más me ha marcado como educadora en formación. Comencé la práctica IV “Redes Sociales y Recursos de la Comunidad” en el jardín “Ángel de la Guarda” en Colina, institución de la Fundación Choshuenco, que se encuentra en un lugar con altos índices de vulnerabilidad. Tenía como objetivo proponer un plan semestral que potenciara una debilidad observada en la sala de clases, a través de cuatro distintas intervenciones (una entrevista de apoderados, una reunión/taller de apoderados, una intervención en sala y una intervención con la comunidad).

Para mi suerte, me tocó ser parte del nivel sala cuna mayor, el cual cuenta con 22 niños/as, cuatro técnicos (Loren, Lily, Claudia y Paula) y una muy dedicada educadora de párvulos (Blanca). En un comienzo me sentí insegura del nivel que me había tocado, ya que la mayoría de las prácticas a las que había asistido eran en primer nivel de transición, y no sabía cómo llevar a cabo diversas acciones e interacciones con este nivel. Las primeras semanas me dediqué a observar el trabajo del equipo educativo y a despejar todas las dudas que me iban surgiendo a lo largo de los días. Blanca y su equipo siempre estuvieron dispuestas a responder esas dudas, retroalimentarme, dar sugerencias sobre diversas intervenciones y hacerme sentir parte del equipo en sala. Al pasar algunas semanas, sentí que congeniaba muy bien con el equipo en sala y también con los niños/as, quienes me empezaban a reconocer.

Al pasar la primera intervención (entrevista de apoderados), me di cuenta del gran trabajo que hay detrás de sala, y de lo importante que es tener y formar redes familia-escuela en pro del desarrollo de los niños y niñas. Además, pude evidenciar que, gracias a un buen equipo pedagógico, el cual está siempre en sintonía (saben qué hacer y cómo hacerlo), los niños/as pueden desarrollarse de manera íntegra y adquirir todas las habilidades y destrezas necesarias para más adelante.

Otro punto que puedo destacar es la persistencia y constancia que tenía la educadora Blanca y su equipo con diversos aprendizajes. Para la intervención en sala que realicé, los párvulos escucharon de manera atenta un cuento sobre hábitos bucales y participaron activamente respondiendo preguntas sentados en cojines. Posterior a esto, cada uno tomó su cojín, lo guardó y se fue a sentar a su silla para trabajar en grupos chicos. Al finalizar la experiencia de aprendizaje, ayudaron a guardar los materiales, y cada uno dejó su silla ordenada para poder salir al patio a jugar. Paula, mi tutora de práctica, quien fue a observar esta instancia, estaba sorprendida de la autonomía de los niños y niñas de este nivel. Personalmente, yo nunca pensé que niños/as entre 1 y 2 años, fueran capaces de ser tan autónomos e independientes, pero al llegar el momento de implementar mi planificación, estaba totalmente segura de que conseguirían realizar toda la actividad sin problema alguno.

Gracias a esta práctica, al centro y sobre todo al equipo pedagógico, pude darme cuenta de la importancia de mi carrera, no solo porque sentamos las bases para posteriores aprendizajes, sino porque somos las responsables de generar un cambio y acortar la brecha de esos niños y niñas al brindarles diversas oportunidades a través de una educación de calidad. Solo espero poder brindar la mayor cantidad de aprendizajes a través del juego, la risa y el goce, para así lograr un cambio significativo en esos niños, y que en un futuro puedan ser quienes ellos esperan ser y no quienes se les impone ser.

Buenas Prácticas en mi Práctica – Sofía Almeida

Sofía Almeida
Pedagogía en Educación Básica

Durante la carrera me ha tocado estar en distintos contextos de prácticas. Este semestre estuve en el colegio Padre José Kentenich, ubicado en la comuna de Puente Alto, un establecimiento de dependencia particular subvencionado, que cuenta con enseñanza parvularia, básica y media. Estuve acompañando al primero básico B, un curso mixto que cuenta con distintos niveles de aprendizajes, según las observaciones que se realizaron durante el semestre.

Como menciono anteriormente, he tenido la oportunidad de estar en distintos contextos y uno aprende mucho de cada uno de ellos, siendo una experiencia fundamental para nuestro desarrollo como futuros docentes. La práctica me permite prepararme de a poco, y conocer los distintos escenarios donde podría hacer clases. Específicamente con la Práctica IV pude ver la gran importancia que tenemos los profesores al momento de enfrentarnos a un curso. Nosotros somos los pilares de los estudiantes y sus modelos, por lo que cumplimos un rol de ejemplo y respeto para la mayoría de ellos.

Durante esta práctica nos enfocamos en la Práctica de Alto Impacto 2: “Explicar y modelar contenidos”, investigando y estudiando las distintas estrategias que existen para poder llevar a cabo un aprendizaje significativo para los estudiantes, realizando 3 intervenciones de 45 minutos cada una.

Antes de realizar las intervenciones, siempre aparecen los nervios, pero la Facultad nos ha dado instancias muy importantes para llegar bien preparados. Realizamos simulaciones de las planificaciones que debíamos desarrollar, teniendo mucho apoyo tanto de las profesoras, como de nuestras propias compañeras, que son fundamentales para poder modificar o mejorar ciertos aspectos de las planificaciones, que nos llevaban a realizar una exitosa clase en el colegio.

Después de las intervenciones, muchos de mis estudiantes se acercaban para contarme cosas respecto al tema que habíamos tratado, como por ejemplo cuando vimos los números ordinales, ellos me decían dónde se podían presentar estos números y cómo en ejemplos de sus propios recreos también estaban presentes.

Son en casos como estos que me doy cuenta de lo importante de mi profesión, de cambiar la manera de enseñar, haciéndola más entretenida, significativa y generar un cambio en los niños. La educación necesita que seamos Agentes de Cambios para sacar a nuestros alumnos adelante y a través de ellos, cambiar el mundo.

Buenas Prácticas en mi Práctica – Constanza Ormazabal

Constanza Ormazabal
Estudiante Pedagogía en Educación Básica

A lo largo de la carrera he podido efectuar diversas prácticas, cada una con un enfoque diferente así como una realidad opuesta, dándome así las diversas aristas presentes en la educación. Este año me tocó realizar mi Práctica IV en un establecimiento muy diferente a los anteriores, siendo este el Colegio Eliodoro Matte Ossa, ubicado en la comuna de San Bernardo, una institución perteneciente a la Red SIP y con altos índices de vulnerabilidad social.

El curso que me tocó acompañar a lo largo de este semestre corresponde al 1°básico B, un curso mixto y muy variado, tanto en lo personal como en lo familiar, cada alumno presentaba una historia diferente de vida, así como un ritmo de aprendizaje que pude ir notando y potenciando a lo largo de mi práctica.

Debo mencionar que esta institución utiliza en enseñanza básica el “Método Matte”, el cual yo desconocía, pero gracias al apoyo de las profesoras colaboradoras del centro, así como su disposición a enseñarme, pude aprender y utilizarlo sin mayores problemas, incorporando así herramientas y un nuevo método para mi formación como futura profesora de enseñanza básica.

Una gran oportunidad que se daba para poder intervenir y aportar en los ritmos de aprendizaje de los alumnos, así como en la gran diversidad dentro del aula (tipos de inteligencias, fortalezas, debilidades, entre otras) fueron las tres intervenciones de 45 minutos que pude efectuar, donde uno de mis enfoques correspondía a “generar un aprendizaje significativo, con sentido y asociado a sus conocimientos previos, así como también participación por parte de todos los estudiantes”. Este enfoque no se podría haber llevado a cabo si no fuese por la constante colaboración y apoyo de nuestras profesoras de la Universidad, así como las instancias de simulación de clase, las cuales fueron clave a la hora de efectuar una clase en el centro de práctica y que ésta fuese efectiva y cumpliese con las expectativas, debido a que dentro de las simulaciones al ser un ensayo previo, se realizan recomendaciones como también los ajustes correspondientes para una clase efectiva.

Cada día pude notar como de una u otra forma los estudiantes trataban de llamar mi atención, contándome sus historias o anécdotas, convirtiéndome así en una persona importante para ellos, a la cual le pedían ayuda no solamente para temas relacionados a alguna asignatura, si no para contarme sus problemas y hacerme parte de su vida. Hoy más que nunca, luego de tres prácticas anteriores, puedo decir que confirmo más mi vocación por esta hermosa carrera, en la cual he podido observar el impacto que se puede generar en la vida de un niño, tanto en el aula como fuera. Cada día me convenzo más que somos nosotros los que podemos, mediante la educación, generar un cambio y transformar vidas, formando niños íntegros y potenciando sus fortalezas.

Buenas Prácticas en mi Práctica – Isidora Mandiola

Isidora Mandiola
Estudiante Pedagogía en Educación Básica con Mención Inglés

Al entrar a la carrera no tenía muchas expectativas; tenía claro qué era lo que yo quería, pero no sabía cómo iba a ser mi experiencia. Luego de haber vivido este primer año, siento que como profesora en formación he cambiado en todo sentido, mi forma de pensar, de ver el mundo y de ver la importancia de lo que estoy estudiando.

Específicamente, tras haber realizado mi práctica inicial, siento que aprendí muchísimo, todo lo que veía en clases, después podía aplicarlo en el colegio en donde estaba y me di cuenta que eran estrategias muy útiles.

Mi centro de práctica era el Colegio Sagrado Corazón, de la Corporación Aprender, en Lo Espejo, y todos mis alumnos tenían un estilo de vida, tanto personal como familiar, completamente distinto a lo que yo conocía. Por lo mismo, el poder estar con ellos y aportar mi granito de arena para mí fue una de las cosas más gratificantes de la vida. Sin duda, siento que aprendí mucho de los alumnos, ya que, cada momento para mí era nuevo y era una nueva oportunidad de aprendizaje. Dentro de estas oportunidades estaban las intervenciones, las cuales agradezco mucho. La preparación previa y esfuerzo que se aplicaba a cada una valía la pena cada vez que las realizábamos con mi pareja, y veíamos la reacción de los alumnos. En este proceso nunca estábamos solas y nada era improvisado. Contábamos constantemente con el apoyo de nuestras profesoras, siempre nos ayudaban, aconsejaban y guiaban. Asimismo, las simulaciones de clases fueron clave como preparación previa. Éstas son una instancia de aprendizaje muy buena y útil para intervenir de la mejor manera.

Espero poder seguir tan bien como voy con mis futuras prácticas, siento que son una de las instancias más motivadoras para tener todas las energías de convertirme en una buena profesora. Son las prácticas en donde se aplica el contenido y por lo mismo, es la mejor manera de aprender y saber cómo enfrentarse realmente a un grupo grande de alumnos.

Aulas Globales, un viaje al modelo educativo de Finlandia- Vilma Fernández

Vilma Fernández Cisternas
Docente Programa de Formación Pedagógica Concepción
vilmafernandez@udd.cl

El programa Aulas Globales de la UDD, nos acerca a la educación en Finlandia bajo un modelo que puede considerarse tal desde las políticas públicas que gobiernan este país; pero quizás no desde las aulas.

¿A qué me refiero con esto? Tuve la oportunidad de vivenciar, durante la semana de pasantía, diferentes formas de hacer clases, que tienen como eje común, propender al hacer del alumnado.

Las clases no tienen un modelo que sea único y que se replique a lo largo de las aulas de pre escolar a secundaria, sino que cada docente- experto tiene las competencias de saber el qué, cómo, cuándo; echar a andar la mágica experiencia de enseñanza aprendizaje. Bajo modelos cognoscitivos y humanistas, que enfatizan la interacción del comportamiento, el ambiente, las características del alumno, en tanto forma que procesan la información, la supervisan y crean estrategias con ella; ya sea a través de la atención, la memoria, el pensamiento reflexivo y otros procesos cognitivos; poniendo énfasis en la colaboración con otros para producir conocimientos y comprensión.

En las aulas se aprende por descubrimiento, con un aprendizaje significativo, situado, autorregulado, cooperativo y estratégico. También construyen conocimientos a través de las interacciones sociales con los demás, de esta manera profesores y profesoras son quienes les brindan muchas oportunidades para aprender con ellos y con los pares, creando en conjunto una “Cultura en el aprendizaje”. Resulta, por tanto, de vital importancia el aprendizaje experiencial, que trabaja la autonomía de alumnos y alumnas, brindando oportunidades a la creatividad.

En esta pasantía, reafirmé algunas prácticas que deben llevarse al aula día a día: priorizar actividades colaborativas, evaluar y autoevaluarse, como docente y como alumno, de manera constante, dedicar tiempo a la integridad personal; potenciando los saberes académicos, las matemáticas, ciencias y también mucho deportes y artes. Pero por, sobre todo, fomentar los saberes que nos hacen sabios para enfrentar y resolver en las distintas etapas del desarrollo humano, lo que se traduce diariamente en una preparación escolar para la vida con resolución de problemas y experiencias concretas y cotidianas, como nos los dijeron constantemente “Con un objetivo principal de aprender a aprender y desarrollar capacidades sociales básicas”.

Qué maravillosamente simple puede llegar a ser el objetivo de la educación de nuestros niños, niñas y jóvenes.

La innovación educativa en contextos vulnerables- Constanza Prieto

Constanza Prieto
Profesora de Educación Básica

Cuando me hablan de innovación  educativa  se me viene a la cabeza la creación o modificación de algo para que así se obtenga un mejor resultado. Cuando salí de la universidad, yo tenía un emprendimiento que iba muy bien y me permitía generar ingresos para vivir y para viajar, por lo que pude optar por trabajar en un colegio de escasos recursos.

Durante los dos años que trabajé en ese colegio me dediqué a dar lo mejor de mí haciendo varias innovaciones. La más importante, y de la cual me siento orgullosa, fue la biblioteca reciclable. Me impresionaba que las salas fueran amplias pero que cada vez hubiera menos alumnos, ya que la mayoría se iban a colegios particulares subvencionados. Eso me hizo pensar en la necesidad de crear un espacio para ellos ubicado al final de la sala, en donde sintieran paz, tranquilidad, armonía y a la vez entretención sana.

Junto a mi hermano arquitecto diseñamos una biblioteca con cajas de frutas, se la presentamos al colegio y aceptaron. Los alumnos pintaron sus propias cajas según sus colores favoritos y luego la armamos todos juntos. Conseguimos libros usados pero en buen estado, peluches y juguetes educativos, cojines y mesitas chiquititas de colores. Fue todo un éxito. Cada vez que los niños terminaban una tarea o tenían buena conducta, tenían la opción de pasar un tiempo atrás. De esa forma, ellos comenzaron a ver la lectura como algo entretenido, como si fuera un premio y no un castigo. Al poco tiempo los demás cursos empezaron a pedir permiso para ir a nuestra sala en los recreos.

La Universidad del Desarrollo fue un impulsor muy importante en mi decisión de trabajar la innovación en colegios vulnerables, ya que me preparó en todas las áreas y me mostró los diferentes centros educacionales que tenemos en nuestro país. Con esto me dejó las puertas abiertas para tomar mi propia decisión y desarrollarme como una persona íntegra con responsabilidad social.

Creo la importancia de incentivar la innovación en los colegios, sobre todo en contextos vulnerables, donde el ambiente es de cansancio por la cantidad de trabajo, la difícil relación con los niños y el pago deficiente que reciben los profesores. Lamentablemente no les dan ganas de innovar. Es por esto que se necesitan personas jóvenes, que se atrevan a hacer cambios significativos, los cuales perdurarán en esos niños para toda la vida.

Han pasado casi dos años de que me fui del colegio y aún me siguen llamando los niños para pedirme que vuelva a ser su profesora jefe… eso es impagable.

Hoy en día me encuentro trabajando en un colegio particular, uno de los mejores de Chile, para perfeccionarme y prepararme para el día de mañana ayudar en una buena gestión educacional vulnerable, en donde la innovación sea un tema fundamental y se desarrolle día a día.

Buenas Prácticas en mi Práctica- Camila Schuck

Camila Schuck Rey
Estudiante Pedagogía Educación Básica

En la comuna de Quilicura -a pasos de la población Parinacota- está el Colegio Juan Luis Undurraga, el cual elegí como mi primera opción a la hora de marcar las preferencias para realizar mi práctica profesional.

“La Fundación Belén Educa es una organización sin fines de lucro, que entrega educación de calidad en sectores vulnerables […] Profesores y asistentes, se movilizan día a día por la convicción de que la educación puede transformar la vida de un niño”.

¡No ha sido fácil! En un contexto tan distinto al que estamos acostumbrados en nuestro día a día, intentar enseñar cosas tan simples y triviales, muchas veces se convierte en un gran desafío. Me asignaron el 3ero básico C, compuesto por 40 alumnos, 40 niños, 40 historias y realidades muy distintas unas de otras pero que muchas tienen algo en común, no han sido fáciles. Al enfrentarme a mis alumnos por primera vez estaba nerviosa, ansiosa, con muchas ganas de poder entregar todo lo aprendido en la teoría, pero la realidad fue muy distinta. Luego del rezo de todas las mañanas, en el que reina la tranquilidad, comienza la vorágine. Niñas y niños de 9-10 años, gritándose a viva voz insultos racistas, amenazas de muerte, llegando constantemente a los golpes, todo esto en horario de clases. Los primeros días fueron muy frustrantes, llegué a pensar que nunca me ganaría el respeto de mis alumnos, incluso llegué a cuestionarme si había tomado la decisión correcta con mi elección, sin embargo, decidí seguir adelante.

Observando y conociendo a mis alumnos, me fui dando cuenta que muchos de ellos, de distintas formas, intentaban llamar la atención. Buscaban indirectamente cariño y afecto, me di cuenta que no bastaba con sacarlos de la sala y mandarlos a inspectoría. Fue así como poco a poco me di el tiempo de ir conociéndolos más, de entregarles el afecto que a gritos pedían, escondidos en una interrupción de la clase o en saltos y corridas a través de la sala. Ir un poco más allá de lo mecánico y lo formal, darle una reflexión a todos los conocimientos y estrategias entregados por mis profesores y aplicarlos en estos niños, para poder ganarme su respeto, a través de la confianza y el cariño.

Estos meses de práctica han sido infinitamente enriquecedores, agradezco día a día la oportunidad que me da la Universidad de vivir esta realidad. Agradezco el apoyo de mis profesores, tutoras, co-tutoras y a los profesores del Colegio Juan Luis Undurraga, que me han recibido y apoyado constantemente en este lindo proceso de formación, dándome el espacio necesario y a la vez guiándome para poder desarrollarme en este camino.

¡Hoy más que nunca confirmo mi vocación por esta gran carrera que elegí! Cada vez estoy más convencida de la gran labor y responsabilidad que tenemos como profesores, espero poder contagiar a todo el que lea este pequeño testimonio, y con esto aportar con granito de arena para lograr que: “se movilicen día a día, por la convicción de que la educación puede transformar la vida de un niño.”