Buenas prácticas en mi Práctica / Paula Pons / Pedagogía en Educación de Párvulos

Buenas prácticas en mi Práctica / Paula Pons / Pedagogía en Educación de Párvulos

Paula Pons
Pedagogía en Educación de Párvulos

 

Al entrar a la carrera de Pedagogía en Educación de Párvulos en la UDD, desde el primer año tenemos la oportunidad de realizar nuestras prácticas. Esto me permitió conocer diversos contextos y darme cuenta de la gigantesca brecha socioeconómica que existe y cómo afecta directamente en la educación.

Mi última práctica realizada fue la pre profesional en el colegio Eliodoro Matte Ossa de dependencia particular subvencionado con financiamiento compartido. Este establecimiento está ubicado en la comuna de San Bernardo y tiene como sostenedor a la Sociedad de Instrucción Primaria (SIP). El índice de vulnerabilidad que presenta es de 83,2% donde el 67,8% de los alumnos es prioritario. Cuenta con una gran infraestructura y un muy buen equipo multidisciplinario que constantemente van implementando nuevas estrategias para sacar el máximo potencial de sus alumnos.

Me asignaron el nivel de transición PreKinder A, donde asisten 35 alumnos. Cada uno es diferente al otro y dentro de sus cortos años de vida, han vivido un montón de experiencias que los han llevado a ser quienes son actualmente. Al comprender esto, dentro de mi práctica me dediqué a aprender cosas en relación a mi desempeño como docente, pero también a conocer en profundidad a cada uno de mis educandos. De esta manera pude comprender, en mayor parte, sus actitudes, formas de ser, formas de aprender y también a cómo potenciarlos íntegramente. Lo anterior fue posible de realizar gracias a las variadas estrategias que me ha entregado la universidad, las habilidades que he desarrollado personalmente dentro de mi carrera y también realizando intervenciones de acuerdo a las necesidades que presentan los niños y niñas del curso en el que me encuentro.

Dentro de esta práctica, tuve la oportunidad de intervenir seis veces las cuales previamente fueron revisadas minuciosamente por mi supervisora. Ella fue la encargada de dedicar gran parte de su tiempo también en retroalimentarme para analizar mi desempeño como también a buscar estrategias nuevas para utilizar en pro de las experiencias pedagógicas. De esta manera, queda en evidencia que cada una de las intervenciones que realicé fueron preparadas con tiempo y con mucho trabajo para que realmente lograran impactar de forma positiva en el aprendizaje de cada uno de los niños y niñas.

Una de las experiencias más bonitas que me ha tocado vivir en esta práctica fue cuando una de mis alumnas, la cual es muy introvertida, me entregó un regalo realizado por ella y al momento de la salida su mamá se acercó y me dijo: “espero que le haya gustado el regalo de la Josefa, ella se lo hizo con mucho cariño y dice que se lo hizo a usted porque es la única que la comprende”. Creo que no hay nada más gratificante para un docente que este tipo de situaciones. Por lo menos, bajo mi punto de vista, con los niños es totalmente evidente cuando uno está haciendo la labor de manera correcta y/o ver qué se puede mejorar. Es por esto que es fundamental tener las herramientas necesarias para que todos logren adquirir los aprendizajes que busco trasmitir y con este tipo de comentarios me doy cuenta de que todo mi esfuerzo, valió la pena.