Profesores On the Record

 

Trinidad Ríos
Directora Carrera Pedagogía en Educación Básica con mención Inglés
trios@udd.cl

 

La práctica de la enseñanza ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. El profesor que solía ser una figura de respeto y admiración, por ser la única e incuestionable fuente de conocimiento, ha debido adaptarse a ser uno más en el listado de “plataformas” que entregan información. Compite -y con desventaja- con grandes “próceres del saber” como lo son: Google, You Tube, Netflix, Twitter, entre otros.

Hasta hace un tiempo afirmábamos que los profesores, si bien podían perder fácilmente la medalla de oro en esta área, no lo harían jamás en el ámbito metodológico. Su poder residía en lograr que la información que niños y jóvenes recibían constante y abrumadoramente desde diversos orígenes, fuera utilizada para impactar en su aprendizaje de una forma innovadora. Eso no lo lograría “la red”, o al menos eso creíamos.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte y a pesar de todos los esfuerzos docentes, los escolares parecieran preferir reemplazar al profesor por un buen documental de Netflix o por un tutorial interactivo sobre ecuaciones. Un estudio realizado a alumnos y docentes por la empresa Kaltura, plataforma de contenidos audiovisuales educativos, menciona que el 92% de los estudiantes encuestados, admite que el contenido presentado a través de un video hace más satisfactoria la experiencia de aprendizaje. Por otra parte, solo un tercio de ellos sostiene que esta tecnología es utilizada por sus profesores.

Probablemente estas cifras no sean una sorpresa para nadie. Sabemos que hoy en día los “Youtubers” -usuarios que generan contenidos a través de videos- son figuras de gran interés para niños desde muy temprana edad. Esto no significa que los docentes deban modificar todo lo que hacen en la sala y convertirse en “Hola soy Germán”[1], pero sí pareciera ser una invitación a incluir mayor contenido audiovisual a las clases, como parte de una metodología acorde a los tiempos.

Una de las estrategias que está ganando terreno en este ámbito es la flipped classroom o clase invertida, que permite entre otras cosas que el estudiante acceda a los contenidos teóricos fuera del aula, y en ella realice actividades prácticas que le posibiliten profundizar otros aspectos. Esta metodología puede cumplir con múltiples objetivos, entre ellos y quizás uno de los más relevantes es atender a la diversidad de ritmos de aprendizaje que hay en una sala de clases. Un estudiante que no ha comprendido bien, puede revisar en reiteradas ocasiones el video y aquel que ya tiene un conocimiento más acabado del contenido, puede acelerarlo. Asimismo, le permite al profesor implementar en aula estrategias de enseñanza activas, desarrollar la experimentación, la creatividad y promover el trabajo colaborativo.

Estas y otras metodologías nos permiten pensar que, el video como herramienta pedagógica, tiene una proyección prometedora en las instituciones educativas de nuestro país y el mundo, por lo que capacitar a los profesores en este ámbito y en las habilidades digitales, pareciera ser un desafío que debemos abordar de forma inmediata.

[1] Youtuber chileno con más de 33 millones de seguidores.

Referencias

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