Buenas prácticas pedagógicas

 

Carolina Greene
Directora Programa de Formación Pedagógica
cgreene@udd.cl

 

Hoy hay consenso en que la educación debe cambiar. La psicología, las neurociencias, las diferentes corrientes de enseñanza, todas apuntan al protagonismo que debe tomar el alumno en la sala de clases, teniendo un rol activo en su aprendizaje, el cual no es sólo cognitivo, sino que también emocional.

Por nuestra parte, los docentes, debemos entregar el podio, pasar de ser expertos del tema que enseñamos y entregamos a nuestros alumnos, para convertirnos en guías y andamios en el aprendizaje de ellos con el fin de que puedan lograr la comprensión. Debemos responder también a la diversidad del aula y ser capaces de conducir un proceso de aprendizaje inclusivo y cooperativo. Todos los docentes sabemos que debemos cambiar, incluso la gran mayoría estamos de acuerdo con la transformación que debe ocurrir en la sala de clases. La pregunta entonces es: ¿qué nos hace mantener nuestras prácticas de siempre, sabiendo que éstas no permiten un aprendizaje ni inclusivo ni profundo? Creo que la respuesta es que no sabemos cómo realizar ese cambio, sabemos lo que tenemos que hacer, pero no cómo llevarlo a cabo, y es lógico porque a lo largo de nuestra educación no hemos tenido el modelo de cómo hacerlo.

En nuestra formación como docentes se nos ha enseñado cuál es la manera más efectiva y aceptada por la literatura, para que todos nuestros alumnos aprendan. Sin embargo no lo hemos vivido, no lo hemos evidenciado, sabemos cuáles son las prácticas pedagógicas exitosas, pero no hemos sido testigos de suficientes de ellas.

En este sentido la formación docente tiene un gran desafío, debe dejar de “decir” cómo se debe enseñar, para empezar a “modelar” con su enseñanza, las prácticas pedagógicas que sabemos son las que permiten un aprendizaje profundo. Debemos empapar a los futuros docentes de estas buenas prácticas pedagógicas y encontrar los mecanismos para ello; necesitamos que las vean, que las vivan, y se las lleven al aula. De esta manera, hacer una cadena de modelaje que, a través de las vivencias de buenas y actualizadas experiencias de aprendizaje, podamos transformar la educación.

La Facultad de Educación de la UDD ha tomado este desafío y ha desarrollado distintas iniciativas que permitan a los docentes en formación estar en contacto con “modelos de práctica”. Una de ellas es su Modelo de Formación Práctica, cuyo principio “Enseñanza explícita de la práctica” considera como una parte importante las representaciones de la práctica docente, incorporando en las asignaturas distintas maneras de visibilizar el trabajo de los profesores en el aula. De igual manera, la Facultad ha creado un “Observatorio de Buenas Prácticas Pedagógicas” en que uno de sus aportes es el repositorio de videos de buenas prácticas pedagógicas, otorgando la oportunidad a muchos docentes de ver estas prácticas y poder aprender y mejorar a partir del modelaje.

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