La innovación como herramienta pedagógica

El gran desafío que se presenta hoy en el sistema educativo nacional es conseguir que los estudiantes obtengan mejores logros académicos y mejores niveles de desarrollo cognitivo, emocional y social. Miguel Siguán, quien fuera presidente de la Sociedad Española de Psicología, presentó en la Sesión conmemorativa de L. S. Vygotsky en Madrid el año 1985, el pensamiento “… El hecho de que el conocimiento y la conciencia surjan y se estructuren en un medio social, hace que cada individuo tenga unas determinadas posibilidades de desarrollo, condicionadas por su medio social concreto” (Siguán, 1987).

Al considerar la innovación como una invitación a imaginar el futuro, introduciendo cambios que generen una mejora para las personas, y buscando soluciones a los problemas con miradas poco tradicionales, se desprende que prácticas innovadoras en el ámbito educativo son fundamentales, con el fin de articular conocimientos de la disciplina, basados en problemas detectados en la institución educativa a partir de los antecedentes recopilados. Ante esto, resulta relevante al iniciar cualquier cambio pedagógico, el tener un diagnóstico certero de la situación. Para ello el investigador-docente debe comprender la realidad y así elaborar una propuesta de solución a la problemática planteada, contextualizada.

“Una teoría debería basarse en la observación de la conducta de los alumnos en las situaciones de aprendizaje. Así pues, la teoría tendría que permitirnos explicar lo que vemos en la escuela y también adoptar una acción apropiada” (Orton, 2003, p.12). El procedimiento para captar los datos debe ser amplio en cantidad, concreto y claro en cuanto a evidencia. Se deben describir escenarios, personas, interacciones, conductas, tiempos, recursos, documentos entre otros.

Una Innovación pedagógica es un proceso desafiante y sistemático, que basado en las observaciones llevan a identificar un problema en el aula, a obtener un diagnóstico y a la formulación de un problema específico, para proponer una solución o mejora, e implementarla. La formulación del problema es fundamental para saber qué y cómo abordar la propuesta de innovación, es lo medular de un proceso de investigación. La metodología a utilizar para llegar a descubrir o determinar el problema del aula, entrega buenos fundamentos para poder realizar un cambio y para tener argumentos de la mejora que se necesita introducir. Tomando en cuenta que para llevar a cabo una mejora, necesariamente debe pasar por un cambio, por pequeño que éste sea, y para ello es indispensable tener buenos argumentos que lo justifiquen.

Por último, ser docentes innovadores es un valor importante en un contexto exigente, donde la innovación pasó a ser parte del quehacer cotidiano. Hay que atreverse a innovar, atreverse a cambiar, atreverse a intentar, en fin, ser osados pero con responsabilidad, es decir, estar vigentes en el área, para poder tomar las mejores decisiones que beneficien a los alumnos, como foco central de todos estos esfuerzos.

Carmen Poblete
Coordinadora Académica
Programa de Formación Pedagógica
cpobletei@udd.cl

Referencias Bibliográficas
Ausubel, D., Novak, J. y Hannesian, H. (2010). Psicología Educativa: Un punto de vista cognoscitivo. (Sandoval, M., trad.) (Reimpresión 2° ed.). México D.F., México: Trillas.
Bruner, J. (2004). En Palacios, J. (comp). Desarrollo cognitivo y educación.  (3° ed.) Madrid, España: Morata.
Coll, C., Martín, E., Mauri, T., Miras, M., Onrubia, J., Solé, I. y Zabala, A. (2010). El Constructivismo en el Aula. (19ª Reimpresión). Barcelona, España: Graó.
Orton, A. (2003). Didáctica de las Matemáticas. (4ª ed.). Madrid, España: Morata.
Siguán, M. (1987). Actualidad de Lev S. Vigotski. Barcelona, España: Anthropos.

 

 

Compartir