Entrevista a Directora Académica de Fundación Belén Educa, Centro de Práctica de la carrera de Pedagogía en Educación Básica.

María José Zañartu Hudson, Directora Académica de Fundación Belén Educa, encargada de la matriz curricular de los doce colegios de la Fundación, donde alumnos de nuestra carrera de Pedagogía en Educación Básica realizan prácticas en primer año de la carrera.

Fundación Belén Educa, es una institución que ofrece a niños y jóvenes de sectores de escasos recursos una educación de calidad. Es en este contexto que los alumnos de la carrera de Pedagogía en Educación Básica de la UDD realizan su práctica “Vocación y función docente”. A continuación presentamos una entrevista realizada a María José Zañartu, Directora Académica de Belén Educa.

¿Puedes contarnos  la experiencia que tienen con los alumnos en práctica de la UDD?

Hoy en día los practicantes de Pedagogía en Educación Básica de la UDD representan a un 20% del total de prácticas que ofrece la Fundación a diversas universidades. Es una fuerza joven numéricamente importante, y lo que he escuchado de los directores de nuestros colegios, es que son jóvenes con mucho entusiasmo, muy buena voluntad y que están listos para la batalla, y eso es algo “no menor”, ellos han sido un apoyo muy importante para profesores, que generalmente tienen una alta carga de trabajo. Al ser prácticas del primer año de carrera, el aporte pedagógico no es mucho, no obstante, para el quehacer de los colegios es muy significativo, en la elaboración de material, en el seguimiento de alumnos.
Espero que para sus alumnos la experiencia en la Fundación Belén Educa marque un antes y un después, ese es el valor agregado de nuestra Fundación.

¿Cómo se gesta la Fundación Belén Educa?

La Fundación nace  el año 1999 después del  Sínodo de Santiago, como una petición del arzobispado de la época,en donde tres personas toman este desafío: Jorge Cisternas que fue un laico sumamente comprometido y propietario de una empresa constructora, Juan Enrique Guarachi, teólogo quién había trabajado en la Vicaría de la Juventud, y Juan de Castro sacerdote y  Vicario de la Educación.
Ellos asumen este reto  con muchas ganas y gracias al  aporte del señor  Jorge Cisterna se construye el Colegio Cardenal Silva Henríquez de Puente Alto, que comienza a funcionar el año 2000, al año siguiente se suman un colegio más y al año subsiguiente se suman tres colegios y así sucesivamente. El último colegio construido por la Fundación es el Colegio San Alberto Hurtado de Pudahuel. El presente año  incorporamos cuatro colegios más, que pertenecían a la Corporación Molokai.

¿Cuál es la misión de la Fundación?

La misión de la Fundación es muy específica, que va más allá de lo escrito en un papel, es una misión muy trabajada, muy compartida, su foco está en entregar educación de calidad, con un proyecto católico, a niños de sectores vulnerables, que sea replicable y que cuente con el apoyo de los padres, esos son los elementos fundamentales de nuestra misión.

¿En qué contextos trabaja Belén Educa?

Belén Educa el año 2013 tiene 12 colegios con 13000 alumnos, 820 profesores y estamos en la Región Metropolitana en sectores de vulnerabilidad social, en comunas como Cerro Navia, La Legua, La Pintana, Puente Alto, Quilicura, Maipú, Pudahuel, Santiago  y una escuela básica en La Unión (Décima Región).

¿Cómo se mantiene la Fundación?

La Fundación se sostiene primero porque somos colegios particulares subvencionados, y por lo tanto, el Estado a través de la subvención escolar es el que nos entrega una importante fuente de financiamiento; por esto  tenemos un fuerte foco en lo que respecta a la asistencia de los niños. Por otro lado tenemos donantes importantes, como el caso del Grupo Angelini, el Banco Santander, la Constructora Bío Bío y la Fundación Irarrázaval. Ellos nos permiten hacer grandes cosas.

Con respecto a la formación de futuros docentes ¿cuál es la labor de la Fundación?

Nosotros somos una Fundación que se caracteriza, entre otras cosas, por una búsqueda  constante de cómo mejorar lo que ocurre en la sala de clases,  estamos convencidos de que “el partido” se juega dentro de la sala, por lo tanto hay que estar en una continua búsqueda para apoyar a los profesores y  los alumnos en esta misión.
Para que los profesores puedan enseñar y los alumnos puedan aprender, ambos dependen unos de otros, desde esa mirada, la formación docente es esencial. Pensamos que la formación inicial de profesores hoy en día carece, desgraciadamente, de muchas cosas, por lo tanto hemos aprendido que el profesor que recibimos debemos  formarlo y hacernos cargo de esto.
Por otra parte, la experiencia que hemos adquirido dando educación de calidad en sectores vulnerables -que no ha sido menor, y ha implicado que en algunos momentos nos hemos equivocado y por esto hemos aprendido mucho- también es un campo de aprendizaje para los futuros docentes y las facultades de Educación. Nosotros tenemos mucho que aprender de los académicos, pero los académicos también tienen mucho que aprender de nuestra experiencia, no basta un profesor experto en su disciplina, por mucho que sepa de historia o que sea un experto en didáctica, si no logra motivar, entusiasmar o  si no  logra que sus alumnos estén atentos, que haya un ambiente de aprendizaje en la sala y que además los chiquillos quieran aprender y se motiven.
De poco sirve la experticia pedagógica como docente si no hay un quehacer real. Nosotros no tenemos todas las respuestas, es una búsqueda continua. No basta con pararte en la sala, hoy los chiquillos, en las escuelas, tienen una cultura que hace que lo escolar parezca muy poco interesante.

¿Cómo invitarías a los futuros profesionales de la educación a participar de las prácticas profesionales que se hacen en la Fundación?

La Fundación ofrece a un profesor recién titulado, poder vivir la pasión de tu vocación docente, acá están todos los desafíos, y también los apoyos, no es un profesor solo contra el mundo en una sala de clases de niños con muchas dificultades, aquí está acompañado por un director que tiene como enfoque lo académico; por un equipo importante de coordinadores, por un Área de Necesidades Educativas Especiales con muchos profesionales que están conduciendo a los niños con mayores dificultades; con una Casa Central que tiene personas expertas que están en sala, es decir, aquí se aprende con otros y de otros y eso no siempre ocurre. En muchas ocasiones “lo normal” es que tu llegues solo y te “tiran”a la clase y tu aprendes haciendo, equivocándote, aquí también aprendes haciendo y equivocándote, pero acompañado y eso es una gran fortaleza que tiene Belén Educa.
Esta es una escuela para aprender a ser maestro, es más que un profesor, este maestro puede hacer el cambio en  la vida de un chiquillo. Todos pueden aprender, no importa de donde vengan, un buen profesor puede hacer el milagro de que todos sus alumnos aprendan y un niño que aprende es alguien que sale de la pobreza. Aquí no solamente vives tu vocación de profesor, sino que haces patria, y eso hoy en día es fascinante.

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